Aftermath: Season 1 (2016) review

El canal Syfy contraataca con otra serie intentando rascar algo del éxito de ‘The Walking Dead’. El resultado ofrece más de lo mismo cambiando zombies por poseídos y demonios, una versión evangélica y hillbilly del Apocalipsis con bastante ritmo y valores de producción aceptables donde lo que realmente falla son los personajes.
6
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Cuando el entretenido pasatiempo demoníaco Legion (2009) se transformó en la serie de televisión Dominion (2014-2015) su evolución tenía más de las guerras celestiales entre ángeles de Supernatural (2005-) que el mix de acción apocalíptica y terror religioso de la película. Parece que la cancelación de la serie ha dado alas al canal para volver a intentar un acercamiento al apocalipsis de sabor bíblico de aquella película, aunque parece que esta vez no lo han hecho oficial. La oportunidad es crear un nuevo escenario como el éxito de la cadena amc y ver que pasa.

Parece que van con prisa y la presentación de toda una familia americana se reduce a algunos diálogos entre ellos antes de que su hija sea secuestrada por un poseído en medio de un fin del mundo que comienza tras diez minutos de metraje. La trama plantea una búsqueda de la adolescente separando las tramas de, por un lado esta y por otro sus padres y hermanos en formato road movie. El problema es que parece que todo lo que ocurre, lluvia de peces, transformaciones en monstruos rabiosos, parece que no crea impacto en los personajes. Por lo que el tono pasa a ser un vale todo que le da una ligereza implícita que no estoy seguro que la serie ande buscando.

Y es que el daño del “tragedia con monstruos” de The Walking Dead afecta a lo que algunas series quieren ser y lo que pueden ser en realidad. La lluvia de meteoros y desastres naturales la emparenta con el cine de catástrofes, pero los personajes contemplan la destrucción y los demonios haciendo chascarrillos. No llega a ser Sharknado, claro, pero sus intenciones de hacer un drama familiar queda en un folletín, con un ritmo endiablado, pero con una gravedad de chichinabo. Al menos se adivina una cierta filia a la aventura con monstruos que tampoco escatima en mostrar la violencia.

El espectáculo se centra en mostrar un caos inspirado en libro de revelaciones en el que desarrollar tramas y conflictos, pero la acumulación de sucesos no tiene efecto en el espectador, puesto que es difícil la implicación emocional con la falta de reacción de los que las sufren. No obstante, Aftermath ha salido de la nada, nadie ha preguntado por ella, por lo que el piloto es una grata sorpresa que, aunque innecesaria, tiene potencial y una producción aceptable, pero sólo funcionará si se calma un poco y comienza a perfilar un poco sus personajes para que resulten creíbles dentro de sus escenarios infernales.