La serie de ‘Upgrade’ que nunca verás: revelaciones

El productor Tim Walsh revela por qué la serie de Upgrade nunca vio la luz: "Era como La Naranja Mecánica, pero con STEM". Una visión fascinante perdida.

¿Recuerdas Upgrade? Esa joya de ciencia ficción y terror de Leigh Whannell que mezcla acción brutal con una premisa inquietante sobre un chip cerebral que convierte a su usuario en un arma letal.

La película cuenta una historia completa, sí. Pero su mundo distópico pedía a gritos expandirse.

Y casi lo hace. Una serie de televisión estuvo en desarrollo. Tenía guiones. Tenía visión. Y un concepto que sonaba absolutamente fascinante.

Luego… nada. El proyecto se evaporó en el limbo de Hollywood.

El destino cruel de un proyecto prometedor

El productor Tim Walsh acaba de revelar qué demonios pasó con la serie de Upgrade. Y la historia es tan frustrante como reveladora.

«Leigh y yo vendimos eso a Peacock en 2019», recuerda Walsh. «Creo que empecé mi sala de guionistas para Upgrade el día que el mundo se cerró por la pandemia.»

El timing no pudo ser peor.

Cambios de liderazgo en Peacock. COVID-19 transformando la industria. Y luego, el golpe final: un nuevo ejecutivo llegó, decidió que sabía más que todos, y canceló el proyecto.

«Nunca se retomó después porque fue un momento tumultuoso en el mundo», explica Walsh, quien actualmente trabaja como productor ejecutivo en la serie documental The Hillside Strangler de MGM+.

Una visión única: criminales reformados con STEM

Pero aquí viene lo realmente interesante. Lo que Walsh tenía planeado no era simplemente más de lo mismo.

La serie habría explorado una versión mejorada del chip STEM con un nuevo protagonista, dejando atrás al personaje de Logan Marshall-Green de la película. Hasta ahí, lo sabíamos.

Lo que no sabíamos era el enfoque psicológico y moralmente complejo que tenía en mente:

«Toda la serie trataba sobre criminales y el chip STEM siendo implantado en ellos para reformarlos. Era como La Naranja Mecánica, ¿sabes?, pero con STEM.»

Déjame repetirlo: La Naranja Mecánica pero con tecnología de control mental.

¿Puedes imaginarlo? La exploración de la moralidad, el libre albedrío, la redención forzada. Todo filtrado a través de ese universo cyberpunk y violento que Whannell construyó.

Leigh Whannell's UPGRADE

Cuatro antihéroes en el momento equivocado

El problema fue el clima cultural.

«Era una serie sobre cuatro antihéroes, cuatro criminales, en un momento en que no era popular contar historias sobre criminales, policías y todo eso», admite Walsh. «Entonces, mi versión murió.»

El contexto social de 2020-2021, con debates intensos sobre justicia criminal y aplicación de la ley, no era exactamente el momento ideal para vender una serie centrada en criminales violentos.

Mal timing. Otra vez.

¿Hay esperanza para el futuro?

Walsh reconoce que probablemente Blumhouse haya intentado desarrollar el concepto con otros guionistas desde entonces. No sabe dónde quedó todo eso.

Lo que sí sabe es que duele.

«Todavía me duele hasta el día de hoy que no siguiera adelante», confiesa. Pero su relación con Leigh Whannell permanece intacta. «Él y yo hemos seguido siendo amigos, y fue increíble trabajar en eso.»

Leigh Whannell's UPGRADE

¿Y qué hay de Saw?

Aquí hay una idea interesante: Walsh tiene experiencia en procedimientos criminales duros como Chicago P.D. y Law & Order: Organized Crime.

James Wan y Leigh Whannell acaban de regresar para dirigir el futuro de Saw con Blumhouse. Wan dirigirá la próxima película de la franquicia.

¿Por qué no canalizar esa energía creativa de Upgrade hacia una serie de Saw? El background de Walsh en crimen y procedimientos sería perfecto para explorar el universo de Jigsaw en formato episódico.

Solo digo.

El legado de lo que pudo ser

Al final, Upgrade permanece como un clásico de culto autoconclusivo. Y tal vez eso esté bien.

Pero saber lo que pudo haber sido, esa visión de criminales reformados a la fuerza, ese concepto de La Naranja Mecánica con esteroides tecnológicos… duele un poco.

La lección aquí es clara: en Hollywood, el timing lo es todo. Y a veces, las mejores ideas mueren no por falta de calidad, sino por el momento equivocado en el lugar equivocado.

Quizás algún día, cuando el clima cultural cambie nuevamente, alguien retome esa visión. O tal vez Whannell y Walsh encuentren otra oportunidad para colaborar en algo igualmente ambicioso.

Mientras tanto, nos queda la película original. Y ahora, el conocimiento de lo que casi fue.