Hoy por fin se estrena en cines Together (2025), estupenda ensalada de horror cósmico que navega entre el Lovecraft de Colour Our Of Space y la dramedia indie de parejas en la encrucijada de la madurez. La Marriage Story que habría dirigido el Stuart Gordon del ciclo H.P. Lovecraft de la Empire, una buena alumna aventajada de la tendencia actual del body horror heredero de Society (1989) viralizado por The Substance (2024), que sabe ofrecer un poquito más que el chiste de su campaña de marketing.
Había riesgo de que Together fuera un capricho de su matrimonio protagonista y que se limitara a una serie de discusiones en la misma habitación coronadas por la escena que sirve como cebo en los tráilers y material promocional, pero afortunadamente es un poquito más que eso y todo su aliño es estupendo, quizá más que el plato principal. Hay cierto pastiche de ideas, desde su prólogo citando The Thing, su punto de partida The Empty Man y morcillas de trauma a lo Ari Aster que dan alguna escena onírica genial y espeluznante. Pero en el fondo algunas parecen de otra película distinta, un poco estilo como los flashbacks de Zelda en Pet Sematary, aunque sean de lo mejor del conjunto.
La onda lovecraftiana de Together demuestra que la pieza que empezó a reintroducir esa ciencia ficción de la nueva carne fue Color Out Of Space (2019), cuya fusión madre-hijo es suficiente inspiración aquí para llenar toda una película, demostrando que la fuente original no es tanto Yuzna como el Gordon de From Beyond (1986).
La mitología cósmica alrededor también es una delicia, pero de nuevo todo queda eclipsado por la película que Alison Brie y Dave Franco quieren hacer, una performance física casi teatral para representar las subidas y bajadas de una pareja en la pendiente de la costumbre, con algunas set pieces de «yoga sincronizado» singulares, pero a veces repetitivas.
Todo para contar una metáfora algo obvia, pero con observaciones ingeniosas, que se convierte a la vez en una gran sátira y un gag de un solo recurso, que parece existir solo para llegar a su clímax, en el que definitivamente se abraza el meme y juega la ficha Spice Girls para buscar el comentario viral en redes. Sus guiños hacia la galería muestran la mano tras el telón, pero tienen gracia y su humor negro es bienvenido, aunque el gran hallazgo es lo bien dirigida que está y, por supuesto, sus efectos prácticos (cuando los usa), con algunas creaciones que llegan a su cénit en el tramo de las revelaciones.
Demos gracias a Spectrevision por atreverse mezclar la carne de nuevo dando espacio a Stanley o estrenando Daniel Isn’t Real (2019), donde las fusiones grotescas abrieron las puertas a esta feliz nueva tendencia que ha llegado a los cines, en la que Together no cambiará el status quo, pero si que lo reafirma en un pertinente momento de identidades binarias y géneros fluidos, y nos descubre de paso el talento a tener muy en cuenta de Michael Shanks.
Sinopsis
Una pareja con problemas en su relación se muda al campo, donde descubren una cueva con una fuerza sobrenatural. Al beber agua de la cueva, comienzan a experimentar transformaciones físicas y emocionales que reflejan su codependencia.








