Freaky Tales (2025) crítica

107 minutos
US
8
Valorado con 8 de 10
Ryan Fleck y Anna Boden firman una de las piezas de culto más desvergonzadas y frescas del año. Protagonizada por un formidable Pedro Pascal, esta antología hiperconectada combina la estética pulp al estilo Pulp Fiction con arrebatos de violencia a lo Scanners, estética punk de los 80, hip-hop, palizas a skinheads y puro sabor a cine fantástico de serie B.
Freaky Tales - Poster

Una de las futuras piezas de culto más inclasificables de este año, difícilmente puede catalogarse simplemente como terror, pero desde luego su primera historia tiene mucho que ver con el asedio del juke joit de Sinners, además de ofrecer una muestra única de cine musical y géneros. La mejor peli de Pedro Pascal de este año que dejamos pasar y está en streaming. Punk, Kung Fu, y palizas a nazis en los 80 que Stranger Things nunca mostraría. Desarrollándose como una visión fantástica de la la pelea contra los skinheads en el 924 Gilman con el concierto de Operation Ivy, recreado por los directores de Capitana Marvel (2019) con elementos de ciencia ficción al estilo Scanners (1981). Una premisa imposible, pero que esta antología pulp, con pinta de convertirse en título de culto, lo hace posible de forma apoteósica.

No solo vemos el club donde nacieron Rancid y Green Day (mirad bien la foto de arriba), sino que también mira hacia la escena hip hop del East Bay y tenemos cameos de oro como Tom Hanks convertido en un Clerk, guiños al cine de Alex Cox en medio de historias de venganza criminal. Es la rara película en donde cohabitan la sensibilidad noir de un cine de los 90 olvidado, con su formato de antología interconectada de Pulp Fiction (1994), y el fantástico menos esperado, como Scanners (1981) en una narración anárquica que nunca sabes por dónde irá.

La improbable macedonia es tan extraña como refrescante, hay espacio para una escena digna de Green Room (2015) como para los remanentes del blaxploitation en los 80 en los que las artes marciales y el pop se cruzaban con cine fantástico de la época como The Last Dragon (1985). Pero además de la acción, violencia, gore y fantasía, el componente musical es un elemento clave. Hay un espíritu de cinta generacional tipo Quadrophenia (1979) y antinostalgia del cine más kitsch de la Cannon, en especial la cultura urbana de Breakin’ 2: Electric Bogaloo (1984).

Sinopsis

Cuatro historias interconectadas ambientadas en 1987 en Oakland, California, relatan el amor por la música, el cine, la gente, los lugares y los recuerdos más allá de nuestro universo conocido.

Curiosidades sobre la película

Dentro de poco tendremos algunas curiosidades

Fotogramas