Todos tenemos nuestras expectativas e interpretación de lo que vemos, pero la cantidad de espectadores con una idea previa implantada en la cabeza que acabaron decepcionados al encontrarse que Good Boy no es la Agallas, El Perro Cobarde que buscaban fue sorprendente. Fue una de las más esperadas, y su especie de Insidious (2010) si la dirigiera Jean-Jacques Annaud tiene más interés del que se le podía asumir, con una sucesión de momentos de miedo rodados con un gusto exquisito y una melancolía inherente a través de los avatares, casi metacine, de su superdotado protagonista canino.
Puede decirse claramente que la mezcla que propone es única en el género. Ninguna antes ha mantenido su premisa de percepción animal frente a la aproximación a lo sobrenatural sin trucos ni engaños. Todo fluye tan fácil que parece que Indy, el actor durante sus 73 minutos, ha sido rodado en una casa encantada. Más allá de ser original en el punto de vista, la película refleja su virtud artesanal en una rica selección de encuadres, a veces casi tan experimental como Skinamarink (2022), apenas sin diálogos y con su historia de fondo explicada de forma visual. Un cuidado que denota el gran trabajo de 400 días de rodaje durante tres años.
Un enfoque sobrio, sugerente, de formas, siluetas y sombras que no solo logra que su propuesta no sea ridícula, sino que su limitación derive en una sencillez esencial, una pieza autocontenida de un valor artístico propio, más allá de ser «la película de terror desde el punto de vista de un perro». Su aproximación singular a los lugares comunes del cine de horror sobrenatural de los últimos años no solo esconde un gran conocimiento de la historia de fantasmas tradicional, sino que entiende el género como una metáfora terrible de la muerte, a través del poder extrasensorial de los perros.
Good Boy se presenta así como una terrorífica oda a la relación de los canes con los humanos, tan bella como dolorosa, pero que trasciende el misterio del instinto animal a una lealtad inspiradora, dotada de una mística paranormal, ¿Por qué a veces las mascotas vuelven la cabeza hacia la nada? Misterios como por qué los perros se alejan de casa cuando siente que van a morir, cómo en general presienten o entienden la muerte, adquieren una virtud espiritual explicada sin palabras, conectando con los universos temáticos metafísicos tan habituales en la obra de Mike Flanagan.
Su carácter atemporal coincide con obras indies de otra época, una relación sellada con el pequeño papel del gurú del horror underground Larry Fessenden, la única cara reconocible de un limitado casting de humanos a los que apenas se les ve la cara, respetando la perspectiva de Indy, la estrella. De la oda a Carnival Of Souls (1962) al juego de punto de vista de I Am A Ghost (2012), su enfoque de cine fuera de tendencias recuerda a un primer Ti West, con la excepcionalidad de un cine regional de horror casi perdido Soft for Digging (2021) que hoy por hoy casi solo mantienen a flote los Addams.
La inspiración de Good Boy parece querer convertir el póster de It Comes At Night (2017) en la película que pensábamos que podía ser y no fue. Es curioso que en 2023 hubo un corto llamado Howl At The Dead con una premisa muy parecida, solo que Ben Leonberg comenzó a rodar con Indy en 2022. El punto de vista de un perro en el género de terror no es exactamente inédito, si Scooby-doo es un primer paso, A Boy And His Dog (1975) dotaba de un protagonismo extra al can. Hay un POV puro en Baxter (1989), aunque es Courage The Cowardly Dog (1999) la más «similar» en temática.
Si bien los perros siempre han sido los que primero avisan del peligro en el cine de terror, el género les ha convertido en héroes con más protagonismo en películas como la dupla Corey The Lost Boys / Watchers (1987-88), Bad Moon (1996), I Am Legend (2007) o la manada rebelde de White God (2014). Y quizá por ese concepto tan sencillo, pocas películas hayan retratado tan bien las sensaciones, la desorientación y la mezcla entre la ansiedad y la impotencia agónica de vivir al lado de un enfermo de cáncer. Una dolorosa representación de la etapa de tinieblas e impotencia de acompañar a una persona cercana a la muerte, y cuál es tu papel cuando no hay mucho que hacer. Tan desoladora como brillante.
Sinopsis
Un perro leal se muda a una casa rural con su dueño Todd. Allí descubre fuerzas sobrenaturales que acechan en las sombras. Mientras oscuras entidades amenazan a su compañero humano, el valiente cachorro debe luchar para proteger a quien más quiere.








