Los chicos del maíz: Génesis

80 minutos
4.1
Valorado con 4.1 de 10
Una joven pareja intenta liberar a un niño preso, con resultados catastróficos.

La longeva saga basada en el relato de Stephen King alcanza su octava entrega adentrándose en territorio peligroso: el horror doméstico y claustrofóbico. Joel Soisson, veterano artesano del cine de género conocido por su trabajo en franquicias como Hellraiser y The Prophecy, asume la dirección buscando despojarse de los campos de maíz para explorar espacios más contenidos y psicológicamente opresivos.

Genesis funciona como un ejercicio minimalista dentro de la franquicia, apostando por la tensión de cámara cerrada más que por el espectáculo rural. La premisa es inquietante en su sencillez: una joven pareja intenta liberar a un niño preso, con resultados catastróficos. Soisson construye su propuesta alrededor de esa dinámica triangular entre los visitantes involuntarios, el enigmático custodio y el misterioso menor, evocando la paranoia de obras como The Strangers o la sensación de trampa inescapable del mejor thriller claustrofóbico.

Lo que distingue esta entrega es su voluntad de reinvención, alejándose del folclore agrario que definió las películas anteriores para buscar ecos del horror sobrenatural contemporáneo, donde la inocencia infantil se convierte en vehículo de fuerzas incomprensibles y la ayuda altruista desencadena pesadillas inesperadas.

Fotogramas