Los chicos del maíz III: la cosecha urbana

90 minutos
4.8
Valorado con 4.8 de 10
Un matrimonio de Chicago adopta a dos chicos del campo, Eli y Joshua, que se han quedado huérfanos después de la desaparición de su padre. Lo que nadie sabe es que Eli se ha deshecho brutalmente de su progenitor. Éste fue la primera víctima de una siniestra misión: trasladar a la ciudad el poder del maíz infernal.

Para mediados de los noventa, la franquicia inspirada en el relato de Stephen King había agotado prácticamente el escenario rural de Nebraska. James D.R. Hickox, en su debut tras las cámaras, comprende que la única vía de supervivencia para esta saga es la mutación genética: trasplantar el horror agrícola al concreto urbano de Chicago, donde el culto al maíz encuentra terreno fértil en la alienación metropolitana.

Esta tercera entrega abraza sin complejos el terror de serie B noventera, conjugando el body horror visceral con elementos de folk horror que chocan deliberadamente contra el paisaje industrial. Un matrimonio de buenas intenciones adopta a dos hermanos huérfanos del campo, Eli y Joshua, desconociendo que el menor ha consumado ya su fe homicida al eliminar brutalmente a su propio padre. Lo que parece un gesto de caridad se transforma en la cabeza de playa perfecta para una siniestra misión: exportar el poder del maíz infernal más allá de los sembradíos olvidados.

Hickox apuesta por efectos prácticos grotescos y una premisa que funciona como alegoría involuntaria sobre la corrupción que viaja en ambas direcciones entre campo y ciudad, construyendo un ejercicio de terror directo donde lo ancestral contamina lo moderno con resultados sangrientos.

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