The Conjuring: Last Rites (2025) crítica

136 minutos
US
4
Valorado con 4 de 10
The Conjuring: Last Rites despide la franquicia con una entrega perezosa, aburrida y falta de atmósfera que desaprovecha el icónico caso Smurl. Un desenlace sin sorpresas ni creatividad donde solo destaca el incansable Patrick Wilson.
Expediente Warren: El último rito - Poster

Decepcionante capítulo final del Universo Warren, que adapta de forma desganada el caso real de la familia Smurl. Sustos de volumen indignos de la saga y dirección bajo mínimos de un Michael Chaves que hace lo que puede para que la despedida resulte emotiva. Menos mal que está Patrick Wilson para salvar los muebles. Antes de nada, destacar el mérito de una película que fue capaz de romper los récords de taquilla de una saga a la que le resbalan las tendencias y aficionados que miran por encima del hombro al «cine de sustos».

En todas las épocas, en todas, ha existido la crítica que invalida el cine popular y aúpa el «terror delicatessen«. Y ahí siguen sagas como Viernes 13 o Pesadilla en Elm Street, siendo revisitadas, redescubiertas por nuevas generaciones y fans que hacen sus maratones y ránkings. Un nuevo postureo «cinéfilo» del cine de terror que, desafortunadamente, no tiene que ver con la calidad o no de esta entrega, concretamente.

Un nuevo caso no ofrece nada nuevo, pero, mientras The Nun II era capaz de abrazar el lado festivo del tren de la bruja de estas películas, aquí las escenas de terror son un testamento de un estilo de puesta en escena que no encuentra la forma de sorprender y opta por la desgana absoluta. También la anterior entrega, no solo superior a un nivel meramente formal (desde puesta en escena a fotografía, es una película más precisa y oxigenada), al menos intentó llevar a los Warren a otro escenario; claramente la gente no quiere experimentos en esta saga.

Pero en esta no se deja ver al mismo Chaves de esas dos. No se encuentra ni su habitual gusto estético (sí, lo tiene), su profundidad de campo, ni la misma intención en las escenas de terror. Es rutinaria y cae en el mayor pecado en esta serie de películas que ni siquiera la primera Annabelle cometió: ser aburrida. Si bien los Warren merecían una película más centrada en sus conflictos, The Conjuring: Last Rites convierte el desposorio de su hija en un Meet the Parents de terror, vagamente ocurrente y con ecos de peli de tarde.

Ni siquiera lleva su apuesta por un fatalismo agridulce, tomando las decisiones más cobardes. Una subtrama en detrimento del terror y las set pieces marca de la casa, totalmente formularias y en piloto automático. Ni siquiera las que están relacionadas con los espejos aportan nada nuevo a las vistas en The Evil Within (2017) o Mirror, Mirror (1990), a la que hay momentos que busca parecerse.

En su concepción de sustos falta atmósfera, creatividad y jugueteo; se nota un desinterés que se hace notar en los préstamos sin pudor de otras herederas de la tradición James Wan, como esa encarnación de Annabelle salida de Smile (2022) o el susto del peluche de Deliver Us From Evil (2014). Quedan algunos momentos rescatables, como el prólogo con un flashback al primer encuentro sobrenatural de los Warren, y alguna imagen suelta con alcance siniestro, pero en general son momentos puntuales en un metraje de dos horas y cuarto que no alcanza a cubrir con justicia el caso Smurl.

Para una traslación menos explosiva, pero más cercana al embrujo de los Smurl, es recomendable rescatar The Haunted (1991), la verdadera primera película oficial de los Warren de la que James Wan se sirvió como inspiración para su The Conjuring (2013), siendo una humilde TV movie que sigue dando miedo y se atreve con la escena del súcubo que Last Rites omite.

Y es que al final, esta Last Rites es un remake, y en realidad el resto de la saga también. Si de algo puede ser testamento esta y otras apariciones previas de los Warren es que el terror televisivo «basado en hechos reales» ha modelado la franquicia desde siempre. La primera aparición de los Warren se remonta a 1983, en la primera versión de Obligado por el demonio, pero no sería la oficial porque les cambiaron de nombre a todos los personajes del caso y los bautizaron como los Harris. Las siguientes (ya oficiales) fueron en 1991 y 2002.

No tenemos pruebas, pero tampoco dudas, de que James Wan reaccionó al éxito de Exorcismo en Connecticut (2009), que adaptaba un caso de los Warren, omitiéndolos pero siguiendo el docudrama A Haunting in Connecticut (2002), donde eran parte esencial. Sin duda, la The Conjuring 0.

Sinopsis

Los investigadores de lo paranormal Ed y Lorraine Warren se enfrentan a un último caso aterrador en el que están implicadas entidades misteriosas a las que deben enfrentarse.

Curiosidades sobre la película

Dentro de poco tendremos algunas curiosidades

Fotogramas