La irrupción de una nueva ola de found footage es ya un hecho, y este año ha llegado un torrente de pequeños títulos no desdeñables que incluyen Horror in the High Desert 4, Dream Eater, The Hem, The Making of the Patterson Project y otros que están desperdigados por aquí, por lo que no es fácil elegir entre uno de ellos, ya que, dado el nivel independiente de la mayoría, el nivel es mediano.
Se echa en falta la época 2007-2014 en la que el formato fue la niña bonita de los grandes estudios, que lograron dar un empaque y valor de producción a un punto de vista postmoderno. Por ello, los títulos que más destacan son los que, a pesar de medios limitados, consiguen transmitir terror real y provocan buenos sustos. Este llega de mano de Ricky Umberger, responsable de las interesantes antologías The Fear Footage, y que parece llevar el espíritu de las V/H/S en la sangre, en esta ocasión, un posible segmento de aquellas extendido a duración de largometraje.
Antes de nada, es conveniente comentar que las actuaciones no son nada del otro mundo, pero no es algo que puedan presumir muchas otras que ha tenido más predicamento estos últimos años, pero por ello el found footage juega con sus propias reglas, tanto que hay ya listas alternativas de lo mejor del años que solo valoran este formato.
Lo que hace The Man with the Black Umbrella que merezca la pena es su capacidad para invocar miedos atávicos con la noble receta de la deslocalización de la cámara, sumado a una pequeña mitología en la que un hombre con paraguas es visto en diferentes escenas de crímenes y funerales a lo largo de la historia. No hay que darle mucha vuelta para saber que Umberger está haciendo una pequeña explotación del Slenderman, pero funciona. Siempre que sale la silueta del hombre en el marco del fotograma te pilla, sin usar efectos de sonido exagerados y respetando más o menos las reglas del juego del punto de vista subjetivo.
Pero cuando se infla más la tensión es cuando se sabe que está cerca aunque no se vea. Una pasarela de escalofríos tan novel como efectiva, rematada con un final potente y donde se nos muestra al personaje en cuestión sin dejar de ser terrorífico, añadiendo un poco de gore y una cualidad cíclica en la línea de su tono fatalista y oscuro desde el minuto uno.
Sinopsis
El 8 de enero de 2015, un hombre con un paraguas negro irrumpió en el número 818 de Hilltop Drive a las 3:38 de la madrugada y cometió un doble asesinato. La investigación posterior demostró que algunos asesinatos no deberían resolverse.








