House of Sayuri (2024) crítica

108 minutos
JP
7
Valorado con 7 de 10
El director de culto de Noroi hace doblete en 2025 una propuesta que se disfraza de relato arquetípico de casa maldita para dinamitar el género desde dentro. Entre el slasher sobrenatural, el humor bizarro y el horror cósmico, Shiraishi ofrece una experiencia impredecible, sangrienta y con una factura cuidada.
House of Sayuri - Poster

El cineasta Koji Shiriashi no ha tenido la misma profusión que otros como Nakata, Shimizu o Miike, pero en los últimos años, el aficionado al J-Horror, desprovisto de grandes estrenos que consoliden lo que una vez fue y ya no es, han puesto la vista atrás para recuperar no solo su obra maestra Noroi (2005), sino muchos de sus trabajos en el falso documental, que ha ido concibiendo casi como un trabajo de persistencia, pese a que el espectador occidental apenas ha tenido acceso a ellos.

Lo cierto es que el nuevo movimiento del analog horror y el creciente interés por lo lovecraftiano en el cine han puesto su universo de videos de metraje encontrado en una posición de culto que convierten su nombre en experiencia, especialmente feliz ha sido el descubrimiento de su serie Senritsu Kaiki File Kowasugi, de la que sigue ofreciendo entregas.

Antes de meternos en su última película, en lo más alto de la tabla y afín a todos esos trabajos, debemos rescatar también Sayuri, una huida del estilo que le ha hecho famoso con la que ha hecho doblete este año y adopta una narrativa más o menos «tradicional» de la que tampoco era precisamente novato. Quizá algunos recuerden su dupla de Carved (2007), la mujer de la sonrisa cortada en la cara que se coló en los videoclubs en aquella ola japonesa de principios de los 2000.

Sin embargo, en Sayuri no recupera una leyenda urbana para hacer su interpretación, sino que opera más o menos como un film de casa encantada arquetípico, aunque su aproximación al subgénero, claro, no podría ser más impredecible, psicotrónico y demencial.

Concebida como una especie de comedia de terror, no hay muchos elementos que hagan pensar que la forma en la que Shiriashi plantea las apariciones y sustos diferente a lo que hemos visto en otras, es inquietante y efectivo, con la única pista hacia el humor de una familia tan perfecta que parece una sátira ridícula salida de una película infantil, en lo que puede considerarse una parodia, pero nunca acaba de seguir el juego de ese tono y cuando los fantasmas atacan, atacan de verdad.

Y es que en realidad el núcleo de la película es prácticamente un slasher sobrenatural, uno sangriento, cruel y con una mala hostia que sorprende por su factura más embellecida que de costumbre. Cuando su misterio se va revelando pierde tracción, pero ojo, porque Shiriashi encuentra la manera para conectar su historia de fantasmas en su terreno cósmico de seres inexplicables representados a su manera.

Sinopsis

Después de años de sacrificio la familia Kamiki ha logrado su meta de adquirir una casa de ensueño. Poco a poco se darán cuenta que hay algo maligno en ella y con sed de venganza. La tragedia y el horror perseguirá a los Kamiki y su casa de ensueño se convertirá en un verdadero infierno.

Curiosidades sobre la película

Dentro de poco tendremos algunas curiosidades

Fotogramas