Hay películas de este año dignas como It Feeds (2025) que hacen una mezcla de horror psicológico y sobrenatural como esta estrenada directamente en streaming, que aparecía con cierta expectación por ser el nuevo trabajo de terror de Bryan Bertino, quien ha dejado sensaciones encontradas con una obra bastante abstracta y exigente con el espectador, pero que se erige como un sólido ejercicio de horror psicológico llevado en todo momento por una rotunda Dakota Fanning.
Inicialmente, Vicious parece que parte de una premisa similar a la historia de Richard Matheson Button, Button (1970), en la que un extraño deja una caja a una pareja, pero tanto la función del «regalo» como su desarrollo no tienen nada que ver. Aquí el artefacto es una especie de reflejo de los secretos y miedos más oscuros. También en ese primer acto parece que tomará la ruta de ciertas variantes de La Pata De Mono, llevadas al mundo de los objetos malditos como Wish Upon (2017) o Le Calendrier (2021), que suelen cumplir deseos y «servir» a su dueño, quien ignora las consecuencias que provocan sus caprichos o estos le salen mal. Pero la cosa tampoco va por ahí, y se usa ese objeto como excusa, o la materialización de una emoción interna que exige a la protagonista “algo que odia, algo que necesita y algo que ama”. El film no da respuestas, solo plantea la situación y a partir de ahí se convierte en una serie de reflejos psicológicos de tormento.
Bertino continúa su estilo frío y hosco con sus personajes, creando de nuevo distancias con ellos en un espacio limitado, un hogar convertido en una trampa claustrofóbica que ya desarrolló en sus The Strangers (2008) o The Dark And The Wicked (2020), aquí tomando elementos de ambas con un tono oscuro en común. El personaje de Fanning descubre junto al espectador las insospechadas consecuencias del regalo recibido, concebidas como una serie impredecible de recuerdos y proyecciones encarnadas en diferentes alucinaciones aparentes, un laberinto de suplicios que bordea la escenificación surrealista.
Como en The Monster, otra obra de Bertino limitada a una localización, una mujer se enfrenta a sus cargas en forma de alegoría terrorífica; en ambos casos, la sombra de las adicciones aparece como desafío para la redención personal, el calvario con forma de demonios interiores. Vicious juega con la reflexión de las imágenes, concibe un juego especular constante que va creando una estructura circular, paralelismos sutiles e inversiones que dotan de simbolismo a una trama que se resiste a ofrecer asideros claros ni resolver del todo el enigma del personaje.
Puede que por eso, la recepción de este nuevo trabajo ha sido bastante tibia y es una pena que parezca que hayamos entrado una tendencia horrible en el cine de terror en la que la mínima exigencia de abstracción al espectador que propone una película es recibida con denegación, abulia y/o bilis.
Pasó en 2025 con The Woman In The Yard y también con esta, pese a plantear un horror psicológico por encima de la media, con una atmósfera de silencios apabullante, lenguaje visual bastante sofisticado, juegos de espejos, aura nocturna, incluso sustos rodados con gusto y una cantidad de preguntas y sugerencias que permiten revisionados y debate. Está rodada como una película para la gran pantalla y se nota, pero se entiende por qué en Paramount decidieron tirar por la vía de streaming.
Bryan Bertino sabe bien las películas que hace y cómo rodarlas; tiene una voz firme que igual no conecta con las apetencias masivas, pero desde luego no pasa por el aro de dar un final explicado al final de su rompecabezas plagado de detalles, desde los tatuajes de una rotunda Dakota Fanning a las canciones y repeticiones de leitmotivs. En manos de otro esto sería el típico sueño lúcido de culpa que se resolvería mostrando cómo el protagonista ha matado a su mujer, en clave Chasing Sleep (2000), pero se resiste a ello y sigue su propio camino, como una variación más opaca de films como 1408 (2007), The Vigil (2019), Lovely, Dark, And Deep (2024) o La Espera (2023), dejando suficientes enigmas y pistas para reconstruir la proyección de los miedos de su protagonista, la ansiedad o la adicción como una caja que exige sin parar.
Sinopsis
Cuando Polly recibe una misteriosa caja de una inesperada visitante nocturna, viene con la simple instrucción de colocar tres cosas dentro: algo que necesites, algo que odies y algo que ames. Lo que comienza como un extraño ritual se convierte rápidamente en una pesadilla. Atrapada en un mundo aterrador donde la realidad se tuerce y la memoria la traiciona, Polly debe tomar una serie de decisiones imposibles. A medida que el tiempo se escapa, se ve obligada a enfrentarse a la oscuridad no sólo a su alrededor, sino también en su interior, antes de que consuma todo y a todos los que ha conocido.








