Maldoror (2024) crítica

155 minutos
BE
10
Valorado con 10 de 10
Inspirada en el escalofriante caso real del pederasta Marc Dutroux, ‘Maldoror’ se corona como la obra maestra de Fabrice Du Welz. Un monumental thriller policíaco de 155 minutos que, a la altura de ‘Memories of Murder’ o ‘Zodiac’, retrata la corrupción institucional, la burocracia cómplice y la dolorosa transformación de un agente arrastrado por la paranoia y la desesperanza.
El dosier Maldoror - Poster

Su dificultad de introducirla en un top de cine de terror le hace bajar puestos, pero esta puede ser la obra maestra de Fabrice Du Welz, un monumental thriller criminal inspirado en el turbio caso de Marc Dutroux, la trampa del sistema policial y la red de pederastia alrededor. Bien merecería el número uno por ser una de las mejores películas europeas de cualquier género de 2025: dura, perturbadora y a la altura, por qué no, de Memories Of Murder (2003).

Maldoror es el viaje al corazón de las tinieblas definitivo de un autor que ya nos llevó de la mano hacia lo terrible en Vinyan (2009), explorando una sórdida historia real de abusos y asesinatos infantiles en la Bélgica de los años 90 para narrar la espiral hacia la desesperanza de un personaje más dura desde The Deer Hunter (1978). Du Welz compone un policíaco complejo que se va infectando de la torpeza burocrática y se asimila a otras películas sobre casos reales de intromisión administrativa como el del asesino Chikatilo en Citizen X (1995), pero su foco en el protagonista hace pensar también en dramas policiales de los 70 como Serpico (1973), en su desoladora transformación de un personaje noble en una persona paranoica e irascible.

La duración la convierte en una épica de 155 minutos en la que, además del ángulo true crime y la investigación infructuosa a lo Zodiac (2007), se aborda la corrupción en las instituciones y el entramado de poder alrededor de un facilitador en la red de pederastia detrás de un caso que conmocionó a Bélgica. Además, Maldoror se emparenta con las muestras del género más cercanas al horror de la escuela Thomas Harris, con algunas secuencias escalofriantes como el descubrimiento de los cadáveres y un uso de una piara de cerdos que hace pensar más en El Carnaval De Las Bestias (1980) que en Mason Verger.

Otro momento que se adentra en el horror puro es cuando se revela el contenido de los VHS, a los que no les hace falta mostrar nada gráfico para poner los pelos de punta. Por otro lado, Sergi López está aterrador en otro de sus papeles de antagonista memorables, en un gran cara a cara con Anthony Bajon que dota de un arco trascendental a la caza del asesino a una película que obra a otros muchos niveles, destacando también por su fotografía naturalista pero llena de sombras, así como una brutal banda sonora tenebrosa y electrónica de Vincent Cahay que no se parece a nada.

Sinopsis

En 1995, dos niñas desaparecen en Bélgica y un joven policía, Paul Chartier, se une a una operación secreta para investigar a un hombre sospechoso de estar involucrado en una red de pedofilia. Al ver que la investigación oficial no avanza, decide actuar por su cuenta.

Curiosidades sobre la película

Dentro de poco tendremos algunas curiosidades

Fotogramas